miércoles, 31 de diciembre de 2014

RECOMENDACIONES LECTURAS NIÑOS/AS DE 3º INFANTIL




   * Pueden leer cualquier tipo de letra, aunque ahora se notarán más sueltos en la mayúscula y enlazada (como la del libro de letrilandia), que con la de imprenta.
   * Os recomendamos libros con frases cortas, de una extensión similar a la que estamos leyendo en letrilandia. De este modo son capaces de entender lo que leen y se motivan más, mientras que si son frases muy largas les costará.
   * Existen ya muchas colecciones en las que en la misma página aparece en la parte superior el texto en mayúscula y en la parte inferior ese mismo texto en minúscula.
   * Seleccionar temas que les resulten atractivos, lo cogerán con más interés.
ESPERAMOS QUE OS SIRVA DE ORIENTACIÓN. 

A CONTINUACIÓN TENÉIS UN ARTÍCULO QUE NOS PARECE INTERESANTE: 


Diez trucos fáciles para fomentar la lectura en vuestros hijos

Leer a los niños desde su más tierna infancia aumenta su capacidad lingüística
Inculcar a nuestros hijos el amor por la lectura quizá sea uno de los mejores regalos que podemos hacer a nuestros hijos. La lectura favorece un mejor desarrollo afectivo y psicológico en los niños, les da la oportunidad de experimentar sensaciones y sentimientos con los que disfrutan, maduran y aprenden; con los libros ríen, sueñan y viajan a otros mundos; comparten momentos gratos en familia reforzando así el vínculo con los padres... En definitiva, con la lectura los niños crecen en todos los sentidos.
Está demostrado que la lectura mejora la capacidad y el progreso lingúístico de los niños. De hecho, cuanto antes se expone a un niño a la lectura, mejor es su capacidad lingüística y sus habilidades. Aprenden las palabras con mayor rapidez, mejoran su comprensión y ejercitan su cerebro para la adquisición del lenguaje que se produce entre los 10 y 30 meses.
La exposición temprana de los niños al lenguaje narrativo y poético, a los juegos de palabras y las rimas contribuye a una apropiación distendida del lenguaje y a la comprensión de las estructuras profundas de la lengua materna. «Este hecho redundará en una alfabetización gradual, segura y feliz. Antes de los tres años, a los niños les interesa más la sonoridad que el contenido, pero es muy útil para que vayan interiorizando el lenguaje y los silencios; a nivel cognitivo, les ayuda a crear asociaciones entre su experiencia y el mundo exterior», explica la doctora Esther Serrano, pediatra de Atención Primaria. Esta profesional aconseja «leer en voz alta a los niños incluso antes de que empiecen a caminar».

Aquí  los diez consejos para leer de  la Asociación Española de Pedriatría de Atención Primaria (AEPap) que  ha lanzado  para fomentar desde casa que los niños lean y su desarrollo del lenguaje resulte el mejor posible:

Organizarse: la desorganización puede estar reñida con la lectura. Por eso los pediatras recuerdan que es importante ayudar a los niños a organizar su tiempo y su biblioteca.
Ser constantes: todos los días hay que reservar un tiempo para leer, en momentos relajados y con buena disposición para ello.
Pedir consejo: es importante pedir consejo en el colegio, las bibliotecas y las librerías sobre los libros más adecuados para cada niño y cada edad.
Escuchar: en las preguntas de los niños y los adolescentes está la clave para aprender sobre sus gustos y motivaciones
Estimular y alentar: cualquier situación puede proporcionar motivos para llegar a los libros. Por ello recomiendan dejar siempre libros al alcance de los niños.
Dar ejemplo: las personas adultas son un modelo de lectura para niños y jóvenes, que muchas veces los imitan; es importante leer delante de ellos.
Respetar: los niños tienen derecho a elegir. Hay que estar pendientes de sus gustos y de cómo evolucionan.
Proponer, no imponer: es mejor sugerir que imponer. Hay que evitar tratar la lectura como una obligación.
Acompañar: el apoyo de la familia es necesario en todas las edades. No conviene dejar a los niños solos cuando aparentemente saben leer.
Compartir: El hábito de la lectura se contagia leyendo junto a los niños.


Los errores que más se comenten:

La AEPap también dice a los padres lo que nunca hay que hacer:
—Crear contradicciones entre el método de la escuela y el empleado en casa.
—Emplear textos inadecuados por su extensión, por su interés o por su tema.
—Introducir un ritmo de aprendizaje excesivo.
—Repetir o enseñar lo ya sabido, provocando aburrimiento.


Cinco motivos por los que leer en voz alta:

El papel de la familia resulta fundamental a la hora de que los hijos adquieran un buen hábito de lectura. Y de eso se hace eco EU Read —un consorcio europeo que agrupa a diversas organizaciones para fomentar la lectura— a través de su campaña «Reading aloud, reading together («Leyendo en voz alta, leyendo juntos»). Se trata de una iniciativa para leer en voz alta a los niños desde su más tierna infancia, desde que están en la cuna. Los beneficios no tienen precio: aumenta la capacidad lingüística del pequeño, comienza a distinguir letras, aumenta su conciencia fonológica, tiene mayor desarrollo del lenguaje oral, consigue un vocabulario mayor y más rico... Pero, sobre todo, padres e hijos disfrutan de momentos inolvidables mientras se refuerza su vínculo. El pedagogo Jorge Casesmeiro, director de Psicopaidos y asesor del Colegio de Pedagogos de Madrid, explica los beneficios de tan buena costumbre:
«Leer en voz alta en grupo transforma un ejercicio intelectual en una experiencia social. Cuando nos leemos (sin las presiones del estudio, la memorización, etc) activamos tres funciones básicas: nos comunicamos, nos entretenemos y aprendemos.
Este «comunicarse» en familia mediante la lectura es muy válido para reforzar el vínculo afectivo. Se trata de un estar juntos, una forma de relacionarse, de compartir. Durante la infancia esto es lo primordial, y una buena forma de trabajar la autoestima del menor.
El «entretenimiento» es la segunda gran función de la lectura en la infancia. Contarse historias alimenta la inteligencia simbólica, permite elaborar y compartir mundos mentales, activa la dimensión más lúdica, intuitiva y creadora de la inteligencia.
Y «aprendemos» porque desarrollamos competencias cognitivas relacionadas con el lenguaje, que es el vehículo de transmisión de la lectura. Así trabajamos la escucha, la memoria, la expresión verbal, la lectura y, por lo tanto, la familiarización con el lenguaje escrito...
Esto implica también un contacto con la cultura literaria y —si tenemos criterio en la elección de los materiales que le presentamos al menor— una iniciación a la formación y desarrollo de su sensibilidad estética.

Por todo ello —y así lo acreditan estudios como los que aporta el consorcio de la EU Read— es evidente que un hábito de lectura en familia desde la primera infancia favorece la formación y el desarrollo social, cognitivo y emocional del menor.

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